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Los orígenes de Calatayud son ibéricos; su
etimología nos indica que se trataba de un lugar sagrado. La ciudad
Ibérica gozó de gran prosperidad durante la época romana. Con la
llegada del Islam, surge la actual ciudad, que tomará el nombre del
conjunto defensivo, el Qal´at Ayyub (Castillo de Ayud).
A principios del siglo
XII (1120) es ocupada por las tropas cristianas
de D. Alfonso I “El Batallador”. Parte de la
población musulmana permaneció dedicada a la
construcción, hecho éste que daría lugar al florecimiento del Arte Mudéjar. A lo largo de todo
el resto de la Edad Media, Calatayud va
afianzando su posición de segunda población
en importancia del reino.
En ella, se celebran
Cortes en repetidas ocasiones. Los siglos XVII y
XVIII son la época como la Colegiata de
Santa María y del Santo Sepulcro. Marca una época
de esplendor cultural; y tiene lugar el
asentamiento de la Compañía de Jesús, destacando
como profesor Baltasar Gracián. Calatayud
fue declarada Conjunto Histórico y Monumental el
2 de febrero de 1967 y su mudéjar Patrimonio de
la Humanidad en diciembre de 2001.
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