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Fuera del casco urbano de Calatayud, a
4,5 kilómetros de la ciudad en dirección
a Soria, sobre el cerro de Bámbola, nos
encontramos con el “Municipium Augusta
Bílbilis”, yacimiento arqueológico de la
antigua ciudad romana.
Nacida como heredera de una ciudad
indígena, Bílbilis era capital de los
lusones. En época de
Augusto, mediante unas costosas y
complejas obras de adaptación al
terreno, la ciudad se estructuró al modo
romano, convirtiéndose en el centro
político, administrativo, económico y
social de la región. Para desarrollar
sus funciones de “municipium” romano, la
ciudad se dotó de un complejo foro
formado por una plaza porticada, templo,
basílica y curia, constituyendo junto al
teatro un conjunto unificado al que se
accedía mediante una serie de
pasillos, escaleras y estancias de paso o
descanso.
Del templo que formaba parte del foro
apenas quedan restos, pero hay indicios
de que se trataba de un edificio de
grandes proporciones, que tenía unos 12
metros de altura. Estaba rodeado por
columnas de orden corintio, y tenía seis
columnas en su portada. A juzgar por los
materiales encontrados, es posible que
el templo estuviese recubierto de mármol
y asentado sobre un podio.
También hay que destacar el Teatro de
Bílbilis, de grandes dimensiones, que
fue edificado en dos fases. Al estar
construido aprovechando una vaguada, su
graderío se apoya directamente en el
terreno natural. Este sigue el modelo
del teatro de Pompeyo en Roma. Por su
capacidad, que excede las necesidades de
la población, se piensa que pudo tiene
carácter comarcal. En estos momentos,
podemos encontrarnos con arqueólogos
excavando, porque el teatro está en fase
de recuperación.
Otro de los elementos característicos
del yacimiento es el recinto termal. Se
construyeron varias termas y una
compleja red hidráulica a base de
cisternas, adaptadas a las curvas de
nivel del terreno que le aseguraban un
permanente abastecimiento de agua.
Estaban decorados con conjuntos
pictóricos de gran calidad. Todo el
complejo indica las comodidades con las
que los habitantes de las provincias
dotaban a sus ciudades, y la capacidad
económica que tenían.
Desde Bílbilis podremos disfrutar de
unas vistas espectaculares del valle del
río Jalón, con las montañas de la Sierra
Vicort.
Es un lugar único.
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